La cuestión es que hoy fui a la facultad a averiguar sobre mi carrera. La realidad era que no tenia (notese el pasado) ni la mas mínima intención de anotarme algún día.
Bueno, llego, entro y de repente ¡PAF! Esa maldita energía que tienen los teatros me atrapo. Ese fuck lugar me cautivo y ahora quiero que sea ya noviembre para anotarme.
Odio sentir esa energía y al mismo tiempo lo amo. Cada teatro tiene un noseque único que no se si todos sienten pero yo siento como nada.
¡Tal vez amo demasiado lo hago, tal vez tengo un sexto sentido o tal vez solo imagino pero yo siento algo raro cada vez que piso un teatro, siento una luz adentro, me siento en casa.
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Básicamente, la cosa es así.