lunes, 4 de octubre de 2010

Lunes de locos.

Me asombro de lo mucho que cambio mi vida (para bien) este año. El 15 de enero fue el día en el que el mundo (o el mundo que no tenía que hacerlo) se entero de lo de Santiago (estuve una hora pensando como ponerlo y no se como, así que cortito y al pie , Santiago se llama , punto)  y sentí que mi año iba a ser igual o peor que el 2009, gracias a Dios me equivoque.
Ese día me di cuenta que era una imbécil que sufría por algo que nunca iba a ser y así como yo sola me meto las cosas en la cabeza yo sola me las saco y desde ese momento el fue pasado.
Cuando empezó el año tenía mucho miedo de enfrentar a Sofi y el destino quiso que por hechos que no tengo ganas de contar podamos reconciliarnos.
Gracias a eso hoy puedo hablar con ella del tema sin ningún problema y realmente me encanta y no solo porque recupere una amiga sino porque me doy cuenta que gane, que estando "enamorada" de el perdía todo y olvidándome de el gane uno de los mejores años de mi vida.
Me encanta poder mirarlo y que sea como una planta
(linda plata che), me encanta mirarlo y que lo único que se me venga a la cabeza es "el hermano de mi amiga". Ahora falta que me amigue con la novia y listo, tomamos el te las tres juntas (too much).
La felicidad que tengo es increíble

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