Bueno, Bariloche. Si tengo que poner una palabra para describir el viaje diría "diferente" fue un viaje distinto a todos los que hice antes. Y lo distinto es bueno pero también es malo.
Como pasarla la pase increíble pero también paso eso que no quería que pase. Así es gente, mi subconsciente me traiciono otra vez y pase una semana entera en la que entrar al baño se transformaba en una tortura, en la que estar sola era peligroso, una semana en la que comer me dolía y todo eso que me hace TAN mal.
Lo supe desde el momento en el que subí al micro, el viaje iba a ser una prueba. ¿Pase la prueba? si, pero no gracias a mi. Pase la prueba porque la noche en la que iba directo a mi cuarto a vomitar el micro estuvo parado como una hora y las chicas salieron atrás mio entonces sabia que estaban por llegar y no lo hice. Si no hubiera sido por eso lo hubiera hecho, sin duda.
Estuve tan mal que hasta empece a leer abzurdah y yo me había prometido no leerlo hasta no necesitarlo de verdad.
En conclusión Mia copo Bariloche, Mia sigue siendo (y va a seguir siendo) mi enemiga. Bariloche me hizo entender que estar con gente todo el tiempo no me ayuda, que tener compañeras flacas que se quejan constantemente por su cuerpo puede ser agotador, que una mirada, un susurro, una risa, un gesto o cualquier cosa que no sepa hacia quien va dirigido me lo atribuyo a mi. Bariloche me enseño lo fragil que puedo ser ante todo esto.
Fue un viaje inolvidable si, uno de los mejores de mi vida, pero costo mantenerse en pie. Costo como me cuesta todo en la vida.
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